El cuerpo humano se encuentra formado por células, que son la unidad básica de la vida. En nuestro cuerpo, estas células se organizan formando sistemas especializados para llevar a cabo distintas funciones. La estatura, complexión y composición corporal se encuentran determinados por los genes, la dieta y la actividad física. Cuando hacemos ejercicio, ocurren cambios directamente en nuestro cuerpo alterando la función regular de nuestros sistemas.
Por ejemplo, el sistema cardiovascular compuesto por venas, corazón y arterias se encarga de circular la sangre, el oxígeno y otros minerales a través de nuestro cuerpo. Durante el ejercicio, la frecuencia cardiaca aumenta y lleva más sangre a los tejidos y músculos que se están ejercitando. El sistema digestivo se encarga de procesar los alimentos y absorber nutrimentos para proveer al organismo de energía. La frecuencia respiratoria también aumenta durante la actividad física, ya que el cuerpo demanda mayor cantidad de oxígeno. El ejercicio trae beneficios a nuestra salud en distintos niveles: fortalece el sistema muscular y esquelético. Ayuda a mantener saludables los niveles de colesterol y un peso adecuado. A nivel hormonal, el ejercicio libera endorfinas , permitiendo dormir mejor y tener menores ansiedades y estrés.
No hay comentarios:
Publicar un comentario